Cifras oficiales de muertos por COVID-19 no reflejan los datos reales: The Economist

a mejor manera de medir el daño total causado por la pandemia de COVID-19 es mirar el “exceso de mortalidad”, señala The Economist

A medida que el COVID-19 se ha extendido por todo el mundo, la gente se ha familiarizado con las cifras de muertes que sus gobiernos publican cada día.

Estos números muestran la trayectoria de la evolución de la pandemia en cada país con los recuentos de casos confirmados y el número de pruebas que se han realizado.

No obstante, las cifras oficiales de decesos por SARS-CoV-2 aún no son el verdadero número de fallecimientos que la enfermedad ha causado hasta este momento, afirma un seguimiento realizado por el medio inglés The Economist.

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Cifras oficiales de muertos por COVID-19 no reflejan los datos reales: The Economist

Abr 17, 2020

La mejor manera de medir el daño total causado por la pandemia de COVID-19 es mirar el “exceso de mortalidad”, señala The Economist

A medida que el COVID-19 se ha extendido por todo el mundo, la gente se ha familiarizado con las cifras de muertes que sus gobiernos publican cada día.

Estos números muestran la trayectoria de la evolución de la pandemia en cada país con los recuentos de casos confirmados y el número de pruebas que se han realizado.

No obstante, las cifras oficiales de decesos por SARS-CoV-2 aún no son el verdadero número de fallecimientos que la enfermedad ha causado hasta este momento, afirma un seguimiento realizado por el medio inglés The Economist.

En muchos lugares, señala The Economist, las cifras diarias oficiales excluyen a cualquiera que no murió en el hospital o que no dio positivo. A menudo, la causa de la muerte tarda varios días en establecerse, lo que crea un retraso en los datos. E incluso los registros más completos de COVID-19 no contarán a las personas que murieron por otras afecciones que probablemente habrían sido tratadas con éxito si los hospitales no hubieran sido abrumados por un aumento de casos de coronavirus.

La mejor manera de medir el daño total causado por la pandemia es mirar el “exceso de mortalidad“: la brecha entre el número total de personas que murieron por cualquier causa durante un período determinado y el promedio histórico para el mismo lugar y época del año. Estos números tardan más en emerger, pues algunos países los publican con algunos días de retraso, otros, incluso, después de más de un año.

EuroMOMO, un grupo de académicos de 24 países europeos, publica un índice semanal. Pero aún no ha publicado un número absoluto de muertes para cada país.

Sin embargo, las oficinas nacionales de estadística en algunos países occidentales han publicado algunos datos de mortalidad total hasta finales de marzo. Algunos, como Italia y Holanda, mostraron un exceso de muertes que fue más del doble del recuento oficial de COVID-19 para el mismo período. Esa discrepancia seguramente será mayor en los países más pobres, que tienen menos capacidad para evaluar y tratar a los pacientes. A medida que más lugares comienzan a publicar sus cifras de mortalidad total, el medio inglés The Economist las actualizará y analizará en esta página.


Italia fue el primer país europeo en ser invadido por el coronavirus. El 15 de abril, su recuento oficial de muertes de COVID-19 fue de más de 21 mil. Sin embargo, la cifra real podría haber sido el doble de eso.

Giorgio Gori, el alcalde de Bérgamo, un pueblo del norte y especialmente afectado por el COVID-19, ha dicho que los datos oficiales son “la punta del iceberg… demasiadas víctimas no están incluidas en los informes porque mueren en casa”. El recuento oficial de contagiados, publicado por el ministerio de salud, incluye solo a las personas que dieron positivo antes de fallecer.

Hasta ahora, la oficina nacional de estadísticas de Italia ha publicado cifras de muertes por todas las causas de solo mil 450 de los 7 mil 900 municipios del país, cubriendo el período hasta el 28 de marzo.

Hemos analizado una muestra de estas áreas, incluida Bérgamo, que contiene 6.7 millones de los 10 millones de residentes en Lombardía, una región que ha sufrido casi la mitad de las muertes oficiales del país.

Muertos confirmados en Lombardía, Italia. En esta gráfica del 27 de marzo, el número de muertos por COVID-19 fue de mil 969, todos los demás muertos (2 mil 367), y los muertos habituales (mil 268). El número excedente de muertos es de 3 mil 068. Gráfica de The Economist.

Para el 28 de marzo, el exceso de muertes en esta muestra había alcanzado más de 9 mil en las cinco semanas anteriores, cubriendo todo el período del brote. En ese momento, el recuento oficial de COVID-19 era de 4 mil. Esto sugiere que la cifra real fue aproximadamente un 120 por ciento más alta.


España ha experimentado una epidemia similar, con una cifra oficial de muertes que se acerca a las 19 mil hasta el 15 de abril, según datos de hospitales.

Al igual que Italia, los datos de mortalidad general del país implican que el número real es mayor, aunque la extensión de la subvaloración es menos severa.

El centro nacional de epidemiología de España publica cifras periódicas de muertes por todas las causas en cada región.

Muertos confirmados en España. En esta gráfica del 30 de marzo, el número de muertos por COVID-19 fue de 5 mil 493, todos los demás muertos (10 mil 761), y los muertos habituales (7 mil 858). El número excedente de muertos es de 8 mil 396. Gráfica de The Economist

Para el 31 de marzo, estos mostraron que hubo 13 mil muertes en exceso en todo el país ese mes, cubriendo todo el período del brote. La cuenta oficial de COVID-19 en ese momento era de 8 mil. Esto sugiere que la cifra real fue aproximadamente un 60 por ciento más alta.


La cifra oficial de muertos en Francia se aceleró rápidamente en abril, luego de que su autoridad sanitaria central comenzara a incluir a personas que murieron en hogares de ancianos. Para el 15 de abril, casi el 40 por ciento de las 17 mil muertes nacionales registradas provienen de tales instituciones. Este enfoque debería significar que a partir de ahora el país subestimará las muertes de COVID-19 con menos severidad que sus pares europeos.

Muertos confirmados en Francia. En esta gráfica del 2 de abril, el número de muertos por COVID-19 fue de 3 mil 112, todos los demás muertos (13 mil 901), y los muertos habituales (11 mil 733). El número excedente de muertos es de 5 mil 281. Gráfica de The Economist.

Para el 3 de abril, la última fecha para la cual la oficina nacional de estadísticas ha publicado datos de muertes por todas las causas, hubo un exceso de casi 8 mil muertes durante las cuatro semanas anteriores, cubriendo todo el período del brote.

La cuenta oficial de COVID-19 de los hospitales en ese momento era de 5 mil Esto sugiere que la cifra real fue aproximadamente un 60 por ciento más alta.


La oficina nacional de estadística de Gran Bretaña está publicando datos de muertes por todas las causas. 

También ha comenzado a producir estimaciones retrospectivas de cuántas personas murieron de COVID-19 en un día determinado, después de analizar las causas probables mencionadas en los certificados de defunción.

Estos números son mucho más altos que los publicados diariamente por el ministerio de salud, que dependen de los últimos envíos de hospitales (y llegaron a casi 13 mil el 15 de abril).

Muertos confirmados en Inglaterra y Wales. En esta gráfica del 2 de abril, el número de muertos por COVID-19 fue de 4 mil 117, todos los demás muertos (12 mil 270), y los muertos habituales (10 mil 304). El número excedente de muertos es de 6 mil 083. Gráfica de The Economist.

Para el 3 de abril, la última fecha donde la cual las muertes por todas las causas están disponibles, hubo alrededor de 7 mil decesos en exceso en Inglaterra y Gales durante las cuatro semanas anteriores, cubriendo todo el período del brote.

La cifra revisada de muertes de coronavirus fue de 6 mil 200, frente a las 4 mil 300 registradas en los datos diarios del ministerio de salud.

Esto sugiere que el número real de muertes todavía era aproximadamente un 10 por ciento más alto que el recuento revisado.


Hasta ahora, el número de muertes oficiales de COVID-19 en Holanda ha mostrado una trayectoria mucho más plana que en otros países de Europa occidental.

Muertos confirmados en Holanda. En esta gráfica del 4 de abril, el número de muertos por COVID-19 fue de mil 012, todos los demás muertos (4 mil 086), y los muertos habituales (2 mil 933). El número excedente de muertos es de 2 mil 165. Gráfica de The Economist.

El 15 de abril, el recuento se situó en 3 mil 100. Sin embargo, esto se debe a que el instituto nacional de salud pública, que publica las cifras diarias, incluye solo a las personas que dieron positivo para el virus y murieron en el hospital (a menudo con retraso).

Para el 5 de abril, la última fecha para la cual la oficina nacional de estadísticas ha publicado datos sobre muertes por todas las causas, hubo 4 mil muertes en exceso durante las cuatro semanas anteriores, cubriendo todo el período del brote.

El recuento oficial de COVID-19 en ese momento era de mil 700. Esto sugiere que la cifra real fue aproximadamente un 140 por ciento más alta.


Después de ir detrás del número de muertos de muchos países europeos al principio, el recuento oficial de muertes de Estados Unidos ha aumentado drásticamente. 

Para el 15 de abril había registrado 28 mil víctimas, más que cualquier otro país.

Aunque la mayoría de los estados estadounidenses no publican registros recientes de muertes por todas las causas, dichos datos son producidos por la ciudad de Nueva York, la zona más afectada.

Muertos confirmados en Nueva York. En esta gráfica del 27 de marzo se observa que el número de muertos en ese día por COVID-19 fue de 921, todos los demás muertos (mil 310), y los muertos habituales (mil 041). El número excedente de muertos es de mil 190. Gráfica de The Economist.

Hasta el 28 de marzo, se tuvo un exceso de muertes de aproximadamente mil 400 muertes durante las cuatro semanas anteriores, que cubren todo el período del brote, en comparación con mil 100 muertes oficiales de COVID-19 en ese momento.

La ciudad ha publicado algunos datos más recientes sobre la mortalidad total, agregados durante un período más largo, lo que sugiere que el exceso de mortalidad en las cuatro semanas anteriores al 11 de abril fue de al menos 7 mil (y probablemente mucho más).

El 14 de abril, el departamento de salud de Nueva York adoptó un enfoque similar a los estadísticos de Gran Bretaña, al ampliar su definición de muertes y analizar los certificados de defunción retrospectivamente.

Con información de The Economist

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