CON LA FUERZA DE LA ALIANZA Y POR LA INCAPACIDAD DE NEGOCIAR

Por Rafael Cano Franco

Cuando menos cinco fuerzas políticas representadas en el Congreso de Sonora se han puesto de acuerdo para avanzar a ciertas reformas electorales que de alguna manera van a incidir de manera positiva en la elección del 2021; sin embargo, la fracción legislativa más numerosa, Morena, se niega a esas modificaciones.

En los alegatos públicas y las posturas expuestas por sus liderazgos, Morena acusa al “PRIAN” de ser el artífice de los cambios, cuando la realidad es que sus otrora aliados, el PT y el PES, también han manifestado el respaldo a los cambios en la Ley; es decir, no se trata de un asunto de dos partidos, se trata de la mayoría de las bancadas que están en el Congreso del Estado, lograron ponerse de acuerdo y decidieron avanzar a pesar de que Morena se opone.

Hay que decir que la propuesta de una segunda vuelta electoral simplemente no transitó y el PAN decidió retirarla pues había un amplio rechazo de algunos partidos, como el PES que claramente mostró una negativa a esa proposición, al no formar parte del paquete todo lo demás quedó a debate y con respaldo legislativo, aunque no se descartan modificaciones en detalles.

Hay una constante en la actitud de Morena: siempre ha jugado al todo o nada. También hay una constante en los resultados que ha obtenido con esa actitud: nada.

En este caso vuelven a exhibir la incapacidad para negociar y llegar a acuerdos políticos, juegan bajo el script de que todo está mal hecho, que conlleva una mala intención y de que todo es antidemocrático por el simple motivo de que ellos no lo avalan.

Pero con su negativa están negándose a acortar campañas y precampañas, esa actitud representa seguir gastando más dinero, porque entre más tiempo estén los candidatos en campaña, más dinero se gasta y ese dinero es del pueblo.

Su actitud también niega la posibilidad de la máxima publicidad de los candidatos en favor de los ciudadanos; al no estar de acuerdo con la inclusión de la fotografía de los contendientes en la elección, le quitan la oportunidad al pueblo de cuando menos tener la certeza de que votan por el candidato de su preferencia.

Existen también postura ideologizadas y hasta incongruentes, como la de la diputada Wendy Briceño quien destaca como parte de su perfil legislativo su lucha en favor de la igualdad de las mujeres y quien recientemente se quejó de campañas negras en su contra, pero al emitir una postura de rechazo total a las iniciativas a debate, niega la posibilidad de establecer mecanismos de sanción para quienes ejerzan violencia de género contra las candidatas.

Pero la realidad es que a los dirigentes y liderazgos de Morena en Sonora, no les interesa ninguno de esos puntos al grado que los desestiman; su único afán es que pueden perder el control que actual tienen en el Instituto Estatal Electoral de Sonora (IEES) y con ello dar paso a una etapa de mayor democracia y participación al resto de las fuerzas políticas.

El Partido del Trabajo, uno de los aliados con los cuales ganó la elección, dejó claramente establecido como Morena se adueñó del IEES con el contubernio de algunos consejeros, entre ellos la Consejera Presidente, Guadalupe Taddei.

En su posicionamiento, el PT citó: “Es una demanda de quienes nos dieron su confianza que el poder y las decisiones dejen de estar en las manos de unos cuantos que se creen dueños y amos de las instituciones para convertir sus decisiones colegiadas, trasparente y en una actitud permanente de rendir cuentas para que la ciudadanía conozca de manera clara que su voto será respetado por órganos verdaderamente imparciales, equitativos y objetivos.

“Desde las posiciones que ocupan los diputados de la presente legislatura vamos a defender que el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Sonora deje de tener un mando unipersonal y se convierta tal cual dice su nombre: “Y de Participación Ciudadana”.

Eso no salió del “Prian”, es un postulado dado a conocer por uno de los integrantes de la Alianza “Juntos Haremos Historia”, el PT, que como partido fue minimizado y hasta menospreciado por Morena; desde Morena vieron al PT como un apéndice que debía obedecer a ciegas y sin el menor reparo las directrices que emanaban de sus liderazgos, sin considerar que en política todo se negocia pues lo que se ordena, se acata pero no se cumple.

Las voces de Morena se han ocupado de descalificar las propuestas de reforma electoral, pero no han argumentado su rechazo; no han explicado las razones por las cuales se oponen, simplemente recurren a la generalidad de acusar la realización de un acto antidemocrático fraguado entre dos y no citan a sus aliados como parte de eso supuesto complot, no lo hacen pues eso exhibiría que ni la gracia tuvieron para conservarlos.

Ahora que saben tienen posibilidades de perder la votación en el pleno, lo mejor es descalificar y lloriquear “el mayoriteo” al que los someten, sin reconocer que empezaron siendo mayoría legislativa y terminaron perdiéndola por querer todo para ellos y no repartirle nada a sus aliados.

Desde el principio se negaron a negociar y ahora que están solos, no les queda más que el sacrosanto derecho del pataleo.

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