Trabajadoras del hogar se enfrentan a una esclavitud moderna con el COVID-19

Las trabajadoras del hogar siempre han sido un gremio vulnerable en condiciones normales, pero ahora con la emergencia del coronavirus sus condiciones han empeorado a tal grado que  sufren desde despido injustificado, discriminación, insultos  hasta la cuarentena obligatoria dentro del hogar donde trabajan, lo que representa una forma de esclavitud moderna.

Hay trabajadoras que ya llevan dos meses en las casas de sus patrones, y sus  empleadores no las dejan salir bajo el pretexto de que no vayan a adquirir el  Covid y luego los  vayan a contagiar.

“Estoy encerrada llevo dos meses y también quiero ver a mis hijos, quiero salir…”, son algunas de las llamadas que ha recibido el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) , según relata  Marcelina Bautista, fundadora del  Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO)

“Muchas empezaron a estar obligadas a trabajar sin las prevención que se necesitaba. Muchas empezaron a estar discriminadas por el tema de que andan usando el medio de transporte y hay empleadoras que les decían no toques a mis hijos, ya no vengas porque en la ropa está pegado el virus y entonces me vas a contagiar”, reprocha

A partir de que se agudizó la contingencia sanitaria por el Covid-19 se registró un despido masivo de trabajadoras del hogar, muchas de ellas sin liquidación de por medio,  alguna ayuda o indemnización. Eso sin contar la cifra negra de las que no están agremiadas a este  Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar.

“Hubo muchas compañeras despedidas, algunas que no quisieron estar en la cuarentena con los empleadores y las despidieron.  Hay trabajadoras que los empleadores que les han dicho usa gel, usa guantes,  trae cubrebocas, pero no les dan nada cuando esas son herramientas que los mismos empleadores deberían de proporcionar a las trabajadoras. Pues entonces, estamos en medio de todo”,  relata

En México, 2.3 millones de personas el equivalente a la población total de Tabasco se dedican al trabajo del hogar, y nueve de cada diez son mujeres (INEGI 2018). Las trabajadoras del hogar han sido históricamente objeto de una discriminación estructural y el 99% de ellas carecen de un contrato.

De hecho en México está en marcha un programa piloto para que quien emplee a una trabajadora doméstica la inscriba en el IMSS, sin embargo solo el 1 % de los patrones han cumplido con esta medida.

Esa situación las pone en una mayor desventaja, pues en esta contingencia el IMSS paga unos días como incapacidad, amén de que no tienen acceso a servicio médico.

AUMENTARON TRABAJO SIN PAGO EXTRA

Durante esta emergencia,  el CACEH ha documentado casos de sometimiento a jornadas de trabajo más largas y a tareas adicionales, como cuidado de niños, niñas, adultos mayores y personas enfermas sin ser pagadas como tiempo extra y con el riesgo que esto implica.

En algunos casos no se respeta su día de descanso; en otros, las mujeres se ven envueltas en situaciones de violencia en el trabajo.

“Estoy encerrada llevo dos meses y también quiero ver a mis hijos, quiero salir…”, son algunas de las llamadas que ha recibido el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) , según relata  Marcelina Bautista, fundadora del  Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO)

“Muchas empezaron a estar obligadas a trabajar sin las prevención que se necesitaba. Muchas empezaron a estar discriminadas por el tema de que andan usando el medio de transporte y hay empleadoras que les decían no toques a mis hijos, ya no vengas porque en la ropa está pegado el virus y entonces me vas a contagiar”, reprocha

A partir de que se agudizó la contingencia sanitaria por el Covid-19 se registró un despido masivo de trabajadoras del hogar, muchas de ellas sin liquidación de por medio,  alguna ayuda o indemnización. Eso sin contar la cifra negra de las que no están agremiadas a este  Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar.

“Hubo muchas compañeras despedidas, algunas que no quisieron estar en la cuarentena con los empleadores y las despidieron.  Hay trabajadoras que los empleadores que les han dicho usa gel, usa guantes,  trae cubrebocas, pero no les dan nada cuando esas son herramientas que los mismos empleadores deberían de proporcionar a las trabajadoras. Pues entonces, estamos en medio de todo”,  relata

En México, 2.3 millones de personas el equivalente a la población total de Tabasco se dedican al trabajo del hogar, y nueve de cada diez son mujeres (INEGI 2018). Las trabajadoras del hogar han sido históricamente objeto de una discriminación estructural y el 99% de ellas carecen de un contrato.

De hecho en México está en marcha un programa piloto para que quien emplee a una trabajadora doméstica la inscriba en el IMSS, sin embargo solo el 1 % de los patrones han cumplido con esta medida.

Esa situación las pone en una mayor desventaja, pues en esta contingencia el IMSS paga unos días como incapacidad, amén de que no tienen acceso a servicio médico.

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